Pedro Segundo Tavacca

sábado, 30 de abril de 2011

"Ciudadanos históricos"


Dr. Juvenal Rimini y Pedro Tavacca

"Ciudadanos históricos"

El Dr. Juvenal Carlos Rimini, Intendente de FUNES (Provincia de Santa Fe) con motivo de cumplirse el 131º Aniversario de la Fundación de la ciudad, resolvió designar "ciudadanos históricos" a setenta y dos vecinos que habían cumplido a esa fecha setenta años de residencia continuada en la misma. El Dr. Rimini desde hace muchos años viene desempeñándose con la mayor eficiencia como médico de cabecera de Pami y quizás ése fue el hecho que le hace comprender a la gente de la tercera edad, tantas veces postergada y a menudo no digna de ser tenida en cuenta en la medida que se lo merece por la sabiduría y la experiencia que muchos de sus integrantes han sabido atesorar. No por casualidad en la antigüedad se escuchaba la palabra rectora de los consejos de ancianos.

El domingo 20 de Agosto del corriente año, el Señor Intendente de Funes volvió a valorar la trayectoria de los ciudadanos históricos de la ciudad con un almuerzo servido en su honor oportunidad en la que uno de sus integrantes agradeció el homenaje y valoró el noble gesto del Señor Intendente de Funes que es de esperar sea imitado en otras ciudades como un justo premio a todos aquellos que supieron brindarse con amor a su familia y a la sociedad de la que formaron parte.

Fuente : Pedro Tavacca


viernes, 29 de abril de 2011

El egocentrismo, un mal que aqueja


El egocentrismo, un mal que aqueja

  • Al egocentrismo se lo podría definir como la tendencia a lograr una exagerada exaltación de la propia personalidad con miras a transformarse en un indiscutible centro de atracción, lo cual conduce, entre otras cosas, a vivir en la ilusión de que la propia verdad es la verdad y a reiterados conflictos en todos los niveles. Es altamente pernicioso cuando el defecto aqueja a los políticos que tienen poder de decisión y más aún, cuando se agrega una desmedida ambición de poder. A nivel internacional, si se añade un patriotismo enfermizo, puede generar acontecimientos masivos, como ser las guerras o el accionar del terrorismo lo cual produce pérdidas de bienes y sacrificios de innumerables e inocentes víctimas. El único y valedero proceso para que vaya desapareciendo el egocentrismo –aunque sea en una forma lenta y segura– es que cada uno se observe en su actuación personal para apreciar con toda claridad si su forma de vivir es discordante y nociva para los demás y para sí mismo. Es el comienzo del cambio. Se trata de practicar el autoconocimiento, quehacer ineludible para todos los seres humanos en su condición de tal. Indudablemente se llega a la conclusión de que el problema individual es el problema del mundo, el egocentrismo. Al egocentrismo se lo podría definir como la tendencia a lograr una exagerada exaltación de la propia personalidad con miras a transformarse en un indiscutible centro de atracción, lo cual conduce, entre otras cosas, a vivir en la ilusión de que la propia verdad es la verdad y a reiterados conflictos en todos los niveles. Es altamente pernicioso cuando el defecto aqueja a los políticos que tienen poder de decisión y más aún, cuando se agrega una desmedida ambición de poder. A nivel internacional, si se añade un patriotismo enfermizo, puede generar acontecimientos masivos, como ser las guerras o el accionar del terrorismo lo cual produce pérdidas de bienes y sacrificios de innumerables e inocentes víctimas. El único y valedero proceso para que vaya desapareciendo el egocentrismo –aunque sea en una forma lenta y segura– es que cada uno se observe en su actuación personal, para apreciar con toda claridad si su forma de vivir es discordante y nociva para los demás y para sí mismo. Es el comienzo del cambio. Se trata de practicar el autoconocimiento, quehacer ineludible para todos los seres humanos en su condición de tal. Indudablemente se llega a la conclusión de que el problema individual es el problema del mundo.

jueves, 28 de abril de 2011

LA ERA DE ACUARIO – Énfasis en la Educación


LA ERA DE ACUARIO – Énfasis en la Educación


por Pedro S. Tavacca

Este es un tema de muy alta significación humana por lo cual ha de ser abordado

con mucha seriedad. El hombre está íntimamente ligado a la Tierra, que es un

Ser de alta magnificencia sobre el que vivimos a pesar de que por nuestra

manera de comportarnos, no la reconocemos como nuestra Madre tal como

realmente deberíamos hacerlo. Tampoco evaluamos en su justa medida nuestra

íntima relación, primordialmente con el Sol, del cual surge la energía que nos

mantiene vivos, como así también a los planetas que le rodean, cuyas

vibraciones, por supuesto, también se hacen sentir sobre la vida terrestre.

Los movimientos de la Tierra son los que regulan la vida de los que moramos

sobre ella y así el de rotación sobre si misma da lugar a los días y las noches

que señalan nuestras horas de trabajo y de descanso. El movimiento que

efectúa trasladándose alrededor del Sol, determina las épocas de cosecha de

todo lo que se cultiva sobre ella y las modalidades que imprimimos a nuestras

periódicas actividades anuales. Tiene lugar un tercer movimiento, que por

supuesto escapa al conocimiento de la inmensa mayoría, pero que está

íntimamente ligado con la humanidad en su más amplio significado, o sea

con relación a las mutaciones de sus fundamentales tendencias psicológicas,

sus aptitudes, costumbres y en general a todo lo que hace a su más profunda

significación de vida. Este tercer movimiento consiste en que la Tierra, al girar

en el espacio, va efectuando un cabeceo como un trompo que va

disminuyendo en su velocidad.

El movimiento vibratorio de sus polos, produce la variación de la posición del

planeta brindando la posibilidad de vincularse sucesivamente con cada uno

de los doce Signos del Zodíaco, coincidentes –en cierta medida no exactamente-

con las constelaciones del mismo nombre, de cada una de las cuales recibe

particulares vibraciones. Es oportuno agregar que la relación entre la Tierra

y cada Signo del Zodíaco dura aproximadamente 2156 años, totalizando el

recorrido a través de los doce Signos, también aproximadamente, 25868 años,

el cual se lleva a cabo siguiendo el orden inverso, al unánimemente aceptado

desde Aries a Piscis, según datos enunciados por el rosacruz Max Heindel en

“Astrología científica simplificada”.

Merced al último movimiento descripto del cabeceo de la Tierra, han tenido lugar

distintas eras de las cuales se pueden enunciar las últimas con sus hechos más

salientes. En la Era de Tauro, hace aproximadamente 4000 años antes de Cristo,

se observaba la proliferación de los toros divinos y el principal era el Buey

Apis, dios del antiguo Egipto.

En la Era de Aries que le sucedió, Moisés dio una nueva religión a los Hebreos

y tomó el símbolo del cordero. Recordemos que el carnero, simboliza al

símbolo astrológico de Aries. Aproximadamente 2000 años después, surge la

Era de Piscis, en la cual ocurre la presencia de Jesús. En los ritos cristianos

aparece el símbolo de este signo astrológico, representado por dos peces

entrecruzados. En esta Era que ya está dejando de tener vigencia, prevaleció

el misticismo y la religiosidad, con acatamiento sin discusiones de la autoridad.

Por ser Piscis un signo de agua el hombre conquistó los mares y los océanos

invirtiendo fortunas para equipar sus flotas de superficie y submarinas.

En la Era de Acuario, por ser signo de aire, el hombre conquistará el espacio.

En 1903 los hermanos Wright efectuaron el primer vuelo con un avión a motor

y a partir de ahí, progresivamente, tomó vigencia la era espacial.
Los regentes del Signo de Acuario son Urano y Saturno. Las energías del

primero brindarán la posibilidad de despertar la creatividad, la intuición, la

pérdida del temor y el despertar del arrojo y el coraje. Así también favorecerá

la desestabilización de todo lo cristalizado debido a la repetición reiterada de

creencias alejadas de la realidad, tanto en lo que respecta a las instituciones

como a las posiciones personales. Este planeta está también relacionado con

la emisión de las ondas radiales lo cual repercutirá en la difusión de la

cultura en todos sus aspectos.

En lo que respecta a la influencia de Saturno, vinculado con lo estático y

duradero el quehacer humano estará mejor vinculado con lo práctico y

concreto, lo cual aleja de lo imaginativo e ilusorio. Por supuesto que las

tendencias o influencias que operan sobre la raza humana se canalizan de

acuerdo a las condiciones y tendencias personales del que las recibe, ya

sea hacia el lado positivo o el negativo, constructivo o destructivo. Al

igual que la energía atómica que puede usarse para el bien o para el mal.

De ahí que el imperativo para la Era de Acuario será dedicar a la educación

la fundamental importancia que merece. Por imperio de las circunstancias

expuestas deberá favorecerse no sólo la generación de técnicos sino

simultáneamente de seres inteligentes y sensibles, lo cual los capacitará

para entrar en una correcta relación con las personas, las cosas y las ideas,

con la totalidad de la vida. Sólo el respeto y el amor al prójimo podrán

salvarnos de los riesgos del advenimiento de la Era que se aproxima,

de la cual podrá cada uno obtener promisorios beneficios en la medida

que obre con equilibrio e inteligencia.

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extraído de: http://www.gabitogrupos.com/ELVISLUMBRARDELAERADEACUARIO/template.php?nm=1260422973

miércoles, 27 de abril de 2011

EL AUTOCONOCIMIENTO (VII) - en you tube -


EL AUTOCONOCIMIENTO (VII)

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“Como quiera que el hombre es hijo de la Luz, no
será feliz mientras haya en su naturaleza un
asomo de tinieblas. El hombre cuyo principio
fundamental es el bien, no encontrará la paz
mientras exista en su interior una chispa de mal.”

(Carta de los Maestros Rosacruces Nº IV
“La Doctrina Secreta”)

En las publicaciones ya efectuadas acerca del Autoconocimiento se han tocado distintos aspectos vinculados con su manejo, sobre el cual quizás muchos estudiantes no han profundizado en su justa medida prefiriendo temas fenoménicos sin haber prestado una justa valoración a los relacionados con los íntimos procesos que tienen lugar dentro de la conciencia de cada uno, tanto conscientes como inconscientes.

¿Qué es el bien y qué es el mal?

En las expresiones que encabezan la presente exposición se habla de “asomo de tinieblas” y de “chispa de mal”. ¿Cómo se valoran las tinieblas y el mal? Para algunos pueden significar una cosa y para otros, lo mismo, puede significar algo distinto. De ahí la disparidad y las conductas opuestas que se generan entre los seres humanos. Precisamente acá viene la validez de todo lo que hemos estado escribiendo acerca del autoconocimiento que debe transformarse en el faro del cual puede surgir la luz capaz de alumbrarnos para que no caigamos víctimas del egocentrismo que tan a menudo suele arrastrar a los seres humanos a los abismos de los cuales es muy doloroso y difícil retornar. Tal es el alto e indiscutido valor de la auto observación cuya práctica resulta quizás algo incómoda de aceptar porque a muchos no les agradan los cambios personales. “Los demás son culpables de los problemas y son los que tienen que cambiar”. Esto es lo que a menudo se sostiene.
Sin embargo no se pueden resistir los imperativos cósmicos y con la llegada de la Era de Acuario se están operando en la humanidad, transformaciones en lo que respecta a su forma de pensar y de sentir, lo cual influye en el funcionamiento de todas las instituciones y agrupaciones vigentes. En la gente se percibe un creciente impulso por intentar un cambio en su mundo interior y es notorio el incremento numérico de los grupos que se abocan al autoconocimiento, a la auto observación y a la autotransformación, el nombre no interesa, porque se está tomando conciencia de que el destino humano depende de lo que internamente se genera.
Las Enseñanzas Rosacruces, a su respecto, brindan un valioso mensaje y el que esto escribe considera que esta temática es prioritaria porque puede permitir a los seres humanos la posibilidad de tomar conciencia de la razón de su existencia, basada en serias y sólidas razones, como así también les puede conducir por un camino bordeado de promisorias perspectivas y no de lamentables consecuencias. Los que estamos manejando desde hace un razonable tiempo el legado que nos dejó Max Heindel, quizás podamos comprenderlo para estar en condiciones de trasmitirlo adecuadamente. Creo que debe ser un unánime y profundo anhelo.

EJERCICIOS ESPIRITUALES

Si bien estos escritos intentan comentar las Cartas Rosacruces escritas por los Hermanos Mayores, en esta oportunidad también escucharemos a Max Heindel en sus afirmaciones contenidas en el Capítulo XI “Visión y percepción espiritual” obrante en “Cristianismo Rosacruz”, donde claramente habla de los “ejercicios espirituales” que propenden a despertar las facultades necesarias para tener acceso a otros planos de manifestación más allá de lo físico. Sin embargo la empresa es más trascendente de lo que parece a primera vista por lo cual Max Heindel hace mención a los “peligros que acechan a los que por ignorancia o por egoísmo buscan su propio camino persiguiendo poderes espirituales sin desarrollar su fibra moral”. Eso confirma la validez de lo que hemos estado escribiendo sobre el autoconocimiento que sería el faro del cual surge la luz que puede iluminarnos para no caer en el abismo debido al egocentrismo que nos acecha a todos los seres humanos, que es el que a no dudarlo puede arrastrarnos a las tinieblas de las cuales resulta muy doloroso y difícil retornar. En un correcto castellano quizás en lugar de usar las palabras “poderes espirituales” sería más adecuado hablar de “poderes psíquicos” que son los que utilizan los que se han apartado de la espiritualidad aunque puedan lograr en algún momento librarse del cuerpo físico para funcionar en vehículos más sensibles y son capaces de realizar cosas inimaginables con fines egoístas. Max Heindel y otros ocultistas así lo afirman por lo cual no es ninguna garantía de espiritualidad la ejecución de experiencias de ese tipo y menos aún cuando se las autoproclama como propios de “avance espiritual”. Ningún verdadero espiritualista publicita sus poderes y habilidades.
Las Cartas Rosacruces son muy explícitas sobre estos temas y su consideración y comentario es lo que nos ha movido a escribir estas modestas páginas que sólo responden a una necesidad de la época.

VALOR DE LA OBSERVACIÓN

Dice el “concepto Rosacruz del Cosmos” que “uno de los más poderosos auxiliares del aspirante en sus esfuerzos, es la observación. La mayoría de los hombres van por el mundo casi ciegos. De ellos es literalmente cierto de que tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen. En la mayor parte de la humanidad hay una falta deplorable de observación”. Relacionando esto con la transcripción que hicimos de la IV Carta Rosacruz donde puede leerse que “el hombre no encontrará la paz mientras exista en su interior una chispa de mal”, podemos preguntarnos: ¿Quién debe descubrir si tal chispa existe o no? Es sólo el hombre mismo y para ello debe tomar conciencia de sus hábitos, costumbres y forma de ser, dentro de las cuales siempre hay un tinte de violencia, confusión, inestabilidad emocional y demás reacciones psicológicas adversas. Ese trasfondo o contenido se ha ido formando a través del transcurrir inatento de los días merced a la forma de ser y actuar de cada uno, en la mayoría de los casos irreflexiva y precipitada. Cuando vamos manejando un automóvil no podemos simultáneamente ir hablando por el celular porque no hacemos bien ni una cosa ni la otra. De las acciones y omisiones que cometemos, perjudicándonos a nosotros mismos y a los demás, quizás tendremos que inevitablemente arrepentirnos porque en el momento oportuno no profundizamos para cerciorarnos si nuestro quehacer era o no correcto y adecuado. Sí a eso le prestamos atención, podremos comenzar a verificar si en nuestro interior existe o no alguna chispa de mal.
La observación atenta de todo lo que ocurre afuera y adentro de nosotros no debe estar reservada para una hora fijada de antemano, sino que debemos tomar conciencia de todos los actos en los cuales estamos participando a lo largo del día. Eso es comenzar la tarea del autoconocimiento.
A lo expuesto puede agregarse que los adultos conservan con mayor nitidez la memoria de los hechos acaecidos en la niñez que la de los hechos acaecidos en la edad adulta que es cuando se va perdiendo la calidad de la observación y de la atención. Por otro lado puede apreciarse que las personas de fina y sobresaliente espiritualidad exteriorizan altas condiciones de percepción y lucidez, en mayor medida que el común de la gente que demuestra somnolencia e incapacidad de concentración.
En próximas intervenciones consideraremos algunos hechos de nuestra vida tales como meditación, dependencia, dolor, apego y otros con los cuales podemos encontrarnos.

Muy afectuosamente.

Pedro Segundo Tavacca

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EL AUTOCONOCIMIENTO (VI) - en you tube -


EL AUTOCONOCIMIENTO (VI)

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“El hombre permanecía en un estado de perfección espiritual,
muchísimo más alto que en el presente, desde el cual ha
descendido a un estado más material en una grosera forma
corpórea. Se debe reascender a la altura de la cual se ha
descendido”.
(Carta de los Maestros Rosacruces Nº I “Sabiduría Divina”)

En Autoconocimiento V y anteriores hemos intentado bosquejar la trayectoria de la humanidad para llegar al grado evolutivo en que actualmente se encuentra, como así también las trabas en las que estamos atrapados y de las cuales progresivamente podremos liberarnos si tomamos este tema con la pasión y seriedad que merece. Tal es el objetivo de estas reflexiones redactadas en forma sucinta y con la menor cantidad posible de palabras para su más claro entendimiento. Los Maestros Rosacruces expresan reiteradamente que el autoconocimiento es la llave con la cual se abre el portal que conduce al esclarecimiento de todos los problemas que se nos pueden presentar en nuestra vida. En esta difícil tarea no estamos desamparados porque los que están recorriendo el Sendero, desde antes que nosotros hubiéramos comenzado, nos hacen conocer sus experiencias vividas. No accidentalmente están unidos en las llamadas Escuelas de Misterios que trabajan en forma muy reservada y anónima, alejadas del mundo, pero dentro de la mayor armonía. Periódicamente se hacen presentes ante el gran público para dar su Mensaje como también lo hizo alrededor de hace cien años la Orden Rosacruz a través de Max Heindel. No existe competencia entre los integrantes de esas Escuelas de Misterios, originadas algunas desde tiempos lejanos, dejando escritos de los cuales hemos escogido algunas Reglas espirituales impregnadas de tibieza poética y mística. Algunas dicen lo siguiente:

“Antes que el alma pueda erguirse ante la presencia de los Maestros
sus pies tienen que haberse lavado en la sangre del corazón”

Esta regla tiene un sentido simbólico y significa que cuando el yo o el ego, indicativos de la separatividad o sea el egocentrismo, va desapareciendo o muriendo en sentido figurado pierde la vitalidad, la cual está representada por la sangre que desde el corazón corre por el cuerpo hasta los pies. La unicidad o la separatividad, como lo hemos comentado, se potenciaron a través de las edades y cuando se va desgastando parecería que a la persona le sobreviene un estado similar al de la muerte. La Biblia en algún pasaje dice con sabiduría que “aquel que pierde su vida gana la Vida Eterna”, por cuanto se está realizando el objetivo de nuestra existencia, cual es la expansión de la conciencia y la liberación de la pesada carga de la materia. Las Reglas que estamos comentando encierran verdades que los estudiantes hemos de meditar profundamente porque las pruebas y las experiencias se van incrementando a medida que avanzamos en el Sendero. Bien decía Max Heindel que se asemeja a una iglesia que es muy ancha en su base en la cual hay amplitud y libertad para hacer muchas cosas pero a medida que se asciende en el edificio las libertades van disminuyendo. Así el campanario tiene menos superficie que la base o sea que hay una menor tolerancia para equivocarnos hasta que la permisión es nula cuando se llega a la cruz, que simbólicamente se puede comparar con el final del Sendero de la evolución humana.

“Antes que la voz pueda hablar en presencia de los Maestros
debe haber perdido el poder de herir”

El poder de hablar es un gran privilegio y por lo tanto debe usarse con alta responsabilidad. Desde muy antiguo se dice que nuestras palabras deben ser agradables, oportunas y veraces. No es suficiente que lo que uno supone como verdadero sea manifestado sino que es necesario que se exprese en el momento adecuado. Tampoco es necesario que se diga todo lo que uno piensa y de lo cual está convencido, porque generalmente decimos muchas cosas innecesarias. Una persona desordenada se expresa también en forma desordenada porque el pensamiento y la palabra van unidos, por lo cual el que habla permanentemente con seguridad habrá de decir cosas desacertadas. Cuando formulamos críticas ásperas hacia cualquier persona la estamos dañando porque la palabra, tanto escrita como pensada, tiene una regencia y realidad tangibles, pero el perjuicio también recae sobre el que efectúa la crítica.
El que tiene propensión a buscar defectos en los demás indudablemente corre el riesgo de detenerse en su evolución por cuanto malgasta sus energías en ese quehacer que en nada lo beneficia. Así como el aire que respiramos es una urgente necesidad para sustentar nuestro cuerpo, el autoconocimiento resulta prioritario para clarificar nuestro mundo interior donde se originan las convicciones, creencias, temores y todo aquello que está radicado en lo que llamamos el inconsciente. La natural pregunta que ahora aquí se plantea es por qué se considera un privilegio “hablar en presencia de los Maestros”. Indudablemente quién ha iniciado el camino del despertar espiritual, vive una experiencia renovadora cuando se pone en contacto con una persona de alto relieve, tal como lo relató Max Heindel en el capítulo “Experiencias personales” del libro “Cartas Rosacruces”. Así él se expresaba: “Algo había en él que atrajo mi atención, quizás fue la tranquilidad suprema de su alma reflejada en sus ojos. Su cabello era gris y su mirada tan bondadosa que cuando pasó delante mío intuitivamente llevé la mano al sombrero, saludándome él también muy amablemente.”… “Hablamos de los misterios de la Naturaleza y siempre que hablaba de la magnitud y grandeza de la Creación, parecía estar poseído de sobrenatural entusiasmo. Me sentí algo confuso y deprimido ante su
sabiduría superior y me maravillaba el pensar cómo podría haber adquirido sus conocimientos.”
Estar en presencia de un iniciado es una experiencia inolvidable, así lo expresó Max Heindel y un fervoroso anhelo de todo estudiante espiritual debe ser alcanzar el grado de discipulado para lo cual debemos gozar de las necesarias condiciones personales.
Ese privilegio no se consigue con ofrendas de ningún tipo, ni con el atesoramiento de conocimientos librescos sino con la pureza de nuestro mundo interior. Este es el fundamento de la emisión de estas modestas páginas que esperamos poder continuar el año próximo con la participación de todos los que se sientan atraídos por el tema.
“Como es arriba es abajo”, dice el Principio hermético, por lo cual ahora el acontecimiento cósmico del advenimiento de la Era de Acuario, por las razones que oportunamente consideraremos, puede allegarnos cambios en los aconteceres de nuestra vida si obramos inteligentemente. Si a eso le agregamos el hecho de la actual celebración de la festividad Navideña, puede decirse que éste es un momento propicio para que desde estas modestas páginas recibas los más sinceros augurios de felicidad duradera basada en el bien más caro para el ser humano: SABIDURÍA.
Muy afectuosamente.

Pedro Segundo Tavacca


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EL AUTOCONOCIMIENTO ( V ) - en you tube -



EL AUTOCONOCIMIENTO ( V )

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“El hombre permanecía en un estado de perfección
espiritual muchísimo más alto que en el presente desde
el cual ha descendido a un estado más material en una
grosera forma corpórea. Se debe reascender a la altura
de la cual se ha descendido”.
(Carta de los Maestros Rosacruces Nº I “Sabiduría Divina”)

En este Fragmento de “Cartas de los Maestros” se hace referencia al origen de las dificultades que se plantean a la humanidad a través de su evolución.
Intentaremos arrojar alguna luz sobre el tema refiriéndonos a las vicisitudes que tuvieron que afrontar los que podríamos llamar primeros seres humanos porque en ellos ya se comenzaron a bosquejar sus actuales características, las cuales progresivamente se fueron y se irán perfeccionando.

Inmersión en el materialismo

Los Hermanos Mayores en este sentido formulan la afirmación transcripta que reviste un profundo sentido esotérico ya que el hombre es una chispa divina que progresivamente debe ir evolucionando para adquirir, en primer término, autoconsciencia haciendo inmersión en cuerpos cada vez más densos, hasta llegar al estado en que actualmente se encuentra. Es el profundo misterio de la Creación que nuestra mente muy limitada no alcanza a comprender porque vamos de la imperfección inconsciente a la imperfección consciente para llegar a la perfección consciente. Esto aparentemente en todos los ámbitos del Cosmos.

Cómo vivíamos en las Épocas Lemúrica y Atlante

Al referirnos al descenso mencionado, que nos conduce a la materia, hemos de recordar lo expuesto por Max Heindel en el Concepto Rosacruz del Cosmos, acerca de nuestro transcurrir en las Épocas mencionadas.
Parafraseando sus afirmaciones recordemos que la atmósfera de la Lemuria era muy densa y la corteza terrestre comenzaba a adquirir dureza y solidez en algunas partes mientras que en otras todavía estaba en fusión y entre esas islas de corteza dura había un mar de agua en ebullición, en medio de erupciones volcánicas y cataclismos. Vivíamos rodeados de bosques con árboles gigantescos y animales de enorme tamaño y los seres humanos teníamos el poder de modificar la “carne” de nuestros maleables e indefinidos cuerpos, de los cuales casi no teníamos conciencia. A los ajenos no se los veía pero se los percibía.
A los niños se los hacía luchar unos contra otros en forma brutal para ejercer el poder de la voluntad a pesar del posible dolor y a las niñas se las metía en bosques inmensos en medio de la furia de las tempestades para despertar la memoria. Estas prácticas contribuían al desarrollo del ego lo cual nos iba preparando para entrar progresivamente en la materia. Los cataclismos volcánicos destruyeron la mayor parte del continente lemúrico y así surgió el continente atlántico en el mismo lugar en que actualmente ocupa el océano del mismo nombre. Comparados con nuestra humanidad los primeros atlantes eran hombres gigantes y su percepción de los mundos internos se fue perdiendo hasta que se hizo consciente del mundo físico ingresando despaciosamente en la materia. Sin embargo esto trajo consigo que surgieran todas las cualidades egocéntricas que hoy tanto conocemos. En la 4ª. Subraza Atlante, denominada Turania surgió la violencia, la vacuidad y la ostentación las cuales precipitaron a la ruina a los atlantes, precisamente por el surgimiento, en su mundo interior, de las cualidades que hoy consideramos negativas y dañinas y que todavía nos acompañan produciendo los problemas en todos los ámbitos que nos son tan conocidos. Sin embargo queremos combatirlos fuera del hombre mismo sin reconocer que la solución está dentro de cada cual.

¿Cómo acciona nuestro ego?

Ese camino de inmersión en la materia nos fue generando como decíamos cualidades que ahora debemos ir superando. Así los venerables instructores Buda en Oriente y Cristo Jesús en Occidente nos dejaron sugerencias para conseguirlo pero lo lamentable es que en lugar de trabajar en tal sentido, con el autoconocimiento, nos entregamos a prácticas simbólicas dilatorias e innecesarias.
Con respecto a las referidas cualidades mencionaremos al egoísmo o egolatría que consiste en el excesivo afecto que uno tiene de sí mismo lo cual conduce a un desmesurado interés en atender a su propia persona de desmedro de los demás. Por otro lado el egocentrismo es una exagerada exaltación de la propia personalidad hasta considerarla como preferencial y del más alto relieve, dentro del ámbito en que se actúa.
Estas características personales son factibles de apreciar dentro de uno mismo a través de nuestra diaria actuación y por lo tanto se ve reflejada dentro de cada uno cuando se nos critica, adula o censura. Por supuesto que cada una de estos defectos puede llegar a extremos enfermizos resultando un riesgo para el prójimo porque causan mucho daño y no es necesario ahora brindar lamentables ejemplos. En el caso de que se puedan tornar dañinos para uno mismo la sabia Ley de consecuencia genera dolorosos aconteceres para el que efectúa el daño, brindándole perjuicios como consecuentes naturales reacciones, las cuales hacen reflexionar profundamente y posiblemente cambiar la forma de ser y actuar.
Lamentablemente estas cualidades egocéntricas suelen ser difíciles de superar porque el autoengaño y la autoconfusión no nos permiten captar la realidad de los hechos para vernos tal cual somos. El propio dolor en el mejor de los casos puede producirnos una transformación mediando el ejercicio del autoconocimiento que en estas columnas estamos comentando. En próximas participaciones continuaremos con la aplicación de las Reglas espirituales que habíamos comenzando a considerar en Autoconocimiento IV, en lo posible con la mayor brevedad y precisión.

Pedro Segundo Tavacca


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EL AUTOCONOCIMIENTO ( IV ) - en you tube -


EL AUTOCONOCIMIENTO ( IV )

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“Quienes anhelan conocer verdades espirituales han
de buscar la luz en su interior, pues no la obtendrán
por ceremonias externas. Únicamente cuando en sí
mismos hayan encontrado a Cristo serán
cristianos.”.
(Carta de los Maestros Rosacruces Nº V “Los Adeptos”)

Se han escogido para comentar las siete Cartas Rosacruces publicadas oportunamente en “Ray from de Rose Cross” (Rayos de la Rosacruz), según la traducción castellana adoptada por Editorial Kier S.A. Los Hermanos Mayores reiteradamente insisten en la tarea que debemos efectuar, dentro de nosotros mismos pero como ellos integran una Fraternidad diseminada en distintas partes del mundo, para ayudar a la Humanidad, las sugerencias que formulan en el fondo son las mismas a través de los tiempos y provenientes de distintas Escuelas de Misterios. Trataremos de comentar algunas valiosas Reglas que Adeptos hicieran públicas oportunamente, sin conocerse sus autores, dejando aclarado que las interpretaciones pueden variar de acuerdo a los criterios individuales y por supuesto no por ello han de ser contradictorias. Algunas Reglas son las siguientes:

Antes que los ojos puedan ver deben ser incapaces de llorar

A menudo se dice que los ojos son la ventana del alma y podríamos agregar que ser incapaz de llorar significaría haber superado la común y natural reacción de verter lágrimas ante simples motivaciones que afectan nuestra naturaleza humana haciéndonos perder el equilibrio. Esto no significa dureza de corazón o indiferencia, que son propias de la persona necia o egoísta. Tampoco es el fin de la vejez porque las cuerdas que nos hacen vibrar se han gastado. Ninguna de estas condiciones es propia de un serio aspirante espiritual ni tampoco de una persona que aspira a conservar un saludable equilibrio. Ante el dolor que tan a menudo nos saca de quicio, a los fines de que el mismo nos encamine hacia el autoconocimiento, es aconsejable no caer en una injustificada desesperación porque con harta frecuencia el problema que debemos afrontar es de menor trascendencia de lo que suponíamos o imaginábamos y no es razonable que nos afecte en tanta demasía. Suele decirse que “nadie sabe lo que es malo y lo que es bueno” porque nuestra escala de valores está hecha en base a parámetros muy relativos y a menudo inconsistentes. Una enfermedad puede significar el comienzo de una nueva vida porque nos ha hecho variar nuestra forma de pensar o de sentir. Lo prudente es observar y entrar en contacto con el hecho que nos perturba intentando encontrarle las relaciones que puede tener con nuestra conducta o con hechos en los cuales hemos intervenido. Todo tiene su razón de ser y lo trascendente, en lugar de buscar responsables externos, es apreciar el grado de responsabilidad que nos cabe en cualquiera de los hechos en que intervenimos.

Antes que el oído pueda oír debe haber perdido la sensibilidad

Así como dijimos que los ojos son las ventanas del alma, podríamos decir que los oídos son sus puertas porque por allí penetra todo lo que ocurre en el mundo exterior. Indudablemente a menudo lo que llega nos hace reaccionar a cada uno de distinta manera. Cuando alguien nos halaga la reacción puede ser de aceptación animosa y amigable pero cuando nos señala algún defecto personal o alguna culpa eso nos crispa y nos molesta en demasía. El comportamiento de las personas que nos rodean es indudablemente el espejo en el cual vemos reflejado nuestro carácter. Si somos modestos y reflexivos lo prudente es escuchar en
silencio lo alabatorio o condenatorio, sin reaccionar para responder en su debido momento con el mayor equilibrio posible, lo cual dará lugar a que nos conozcamos más profundamente. Eso nos permitirá limar nuestro egocentrismo, que es la ancestral enfermedad que padecemos todos los seres humanos en mayor o menor medida y sobre todas las cosas puede hacernos posible iniciar una nueva vida porque al que comienza a ser dueño de sí mismo no le perturban los halagos ni críticas. Recién entonces comienza a manejar su destino. Este es el mensaje que nos brindan los Maestros Rosacruces a través de las cartas que estamos intentando comentar. (Continuaremos con el tema dentro de tres semanas).

Pedro Segundo Tavacca


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